jueves, 24 de septiembre de 2009
"Pagaré por tu silencio"

Fueron sus palabras; pero yo no puedo quedarme callado, tengo que sacar lo que tengo aquí dentro, solo que no lo estoy dirigiendo correctamente, se me escapa de las manos.

Cuando paseaba con la antorcha por los oscuros corredores de este claustro me percaté de una luz que no había visto antes. Unas vislumbrantes y tiernas llamaradas se escapaban a unos cuantos pasos de mi espacio, acerqué un poco la luz y mis ojos quedaron iluminados y sorprendidos por aquella familiar silueta...

¿Como no la viste antes? -preguntó el deseo-.
Simplemente observaba, atónito, sin poder articular palabra coherente; me di la media vuelta y continué mi camino con ese rasguño marcado en la mente: ¿como es posible? no... en aspectos mas claros: ¿será posible que sea poseedora de tal magnificencia? no lo sé la verdad, pero lo que si se es que tuve que girar el cuello mas de treinta grados y mas de una vez para poder percatarme de ello. A mi alma llegó una tonada, como aquel rondo que me acompañó camino al bosque en esa experiencia dolorosa; esta vez era una melodía virtuosa, si, eso era... Era un Capricho...

Me arriesgaré, ya he perdido todo lo que en verdad quería y no estoy dispuesto a perder lo poco que tengo escurriendose entre mis manos, no quiero perder nada de eso, no quiero...

Cancion de hoy:
Capricho #24 para violín solista

De:
Niccolò Paganini

"El amor es como los huéspedes. Lo que importa no es creer en ellos, sino saberlos recibir cuando se presentan, aprovecharlos mientras están, y despedirlos con cortesía cuando se marchan."


Para no perder la costumbre:





Atte. Garumana... Enjoy your stay

Tags: reflexiones, fotografia, musica

Publicado por Garumana @ 15:05
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